En una oficina donde las decisiones no se detienen —porque los conflictos tampoco—, Eric Gudiño define su función con una idea central: escuchar. Al frente de la Secretaría de Gobierno de Querétaro, su papel se ubica en el punto donde convergen la política, la administración y las tensiones sociales.
Su trayectoria, afirma, no es producto de la casualidad. “Primero soy queretano”, sub- raya. Su incursión en la política comenzó desde la carrera en la Universidad Autónoma de Querétaro, en espacios de participación estudiantil que, con el tiempo, se convirtieron en plataformas para involucrarse en estructuras partidistas y, posteriormente, en el servicio público.
Hacia 2006 o 2007 llegó su primer encargo en el gobierno federal, dentro del ISSSTE, en el área de Recursos Humanos. Más adelante, durante la administración estatal de José Calzada, se integró a tareas de Desarrollo Social y a la propia Secretaría de Gobierno, donde ocupó cargos como director, concertador y subsecretario de Desarrollo Político.
Aunque en algún momento dejó la función pública, nunca se apartó de la actividad política. “Siempre me ha gustado verla como una forma de construir, de ayudar y de estar presente”, sostiene. Esa presencia, explica, se materializa en el territorio: caminar, escuchar y vincular. Durante el sexenio de Francisco Domínguez, su labor se concentró en acompañar a la ciudadanía, fungiendo como enlace con instancias estatales y municipales.
El siguiente paso llegó con la campaña de Mauricio Kuri, entonces senador y hoy gobernador. Gudiño se sumó al proyecto y, tras el triunfo electoral, regresó a la estructura gubernamental como subsecretario de Desarrollo Político. Hoy, como titular de la Secretaría de Gobierno, resume su visión en tres ejes: diálogo, construcción y resultados. “Para que te guste el servicio público necesitas tenerle cariño, porque no es nada fácil, pero te deja grandes satisfacciones”, afirma.
Una Secretaría que articula
La Secretaría de Gobierno, explica, ha evolucionado en sus funciones. Tras la reforma de 2019, dejó de concentrar temas de seguridad para enfocarse en la gobernabilidad, los derechos humanos y la relación con la sociedad civil.
“Es la encargada de generar esos vínculos de comunicación con los grupos organizados, con la sociedad y con los partidos políticos”, detalla. En la práctica, esto implica servir como puente entre demandas ciudadanas y áreas especializadas del gobierno.
Los ejemplos son concretos: desde conflictos en materia cultural hasta inconformidades por servicios públicos. En cada caso, la Secretaría interviene para facilitar el diálogo y canalizar las solicitudes. También asume tareas jurídicas relevantes: representación del estado en litigios, atención de asuntos notariales y
ejidales.
A ello se suma el acompañamiento legal a ciudadanos mediante un bufete jurídico. “Tratamos el área administrativa, jurídica y política”, sintetiza. La complejidad, reconoce, es constante: “Puedes resolver hoy un problema, pero mañana tienes otros más y aquí estamos atentos las 24 horas”.
Retos y resultados
Gudiño destaca, entre los avances de la Secretaría de Gobierno, la consolidación de canales de comunicación con grupos que antes no tenían interlocución directa con el gobierno, así como la participación en temas coyunturales como la atención a lluvias.
Uno de los logros que subraya es la creación de la Subsecretaría de Derechos Humanos, orientada a la atención de niñas, niños, adolescentes y grupos vulnerables. “Esa parte más humana es un logro importante”, señala.
En ese mismo rubro, se han implementado protocolos para prevenir y atender el acoso y hostigamiento en razón de género, así como acciones para combatir la violencia de género. Además, se concretó la conformación de la Comisión de Asuntos Indígenas, una instancia que no existía previamente como área especializada.
En el ámbito político, la Secretaría ha desarrollado lineamientos para la atención de manifestaciones, con el objetivo de garantizar la libertad de expresión. “Hoy tenemos un reglamento y lo hacemos válido”, apunta.
También menciona mejoras en la atención a través de notarías, orientadas a garantizar derechos de la población. En conjunto, describe estos avances como parte de una instrucción directa del gobernador, donde la Secretaría actúa como ejecutora.
Gobernar en pluralidad
La segunda mitad del gobierno estatal se desarrolla en un contexto político fragmentado: una legislatura con 50% de oposición y municipios gobernados por distintos partidos.
Para Gudiño, este escenario no es un obstáculo, sino una condición inherente a la democracia. “La democracia es eso: ideas que no siempre son las mismas”, afirma. La clave, sostiene, ha sido encontrar puntos de coincidencia.
En el Congreso, explica, se han establecido canales de comunicación que permiten avanzar en agendas comunes. Con los municipios, la relación se sustenta en un objetivo compartido: atender a la ciudadanía. “Tienes que hacer a un lado la parte ideológica y concentrarte en apoyar a las personas que los eligieron”, señala.
Entre los temas en curso menciona la discusión de la Ley de Bienestar Animal, la implementación de una reforma judicial —a través de leyes secundarias— y el impulso a una Ley de Movilidad que garantice derechos e infraestructura.
El objetivo, dice, es mantener a Querétaro como referente nacional. “Seguramente habrá puntos en los que no coincidamos, pero eso no significa que no podamos progresar”.
Coordinación federal y proyectos estratégicos
Como responsable del área política, Gudiño mantiene interlocución con instancias federales. Uno de los temas más relevantes es el proyecto ferroviario, donde la Secretaría de Gobierno funge como enlace con la Agrupación de Ingenieros Militares, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la SEDATU. También menciona la reciente reunión con la Comisión Federal de Electricidad para atender los apagones en el estado. “Trabajamos en coordinación por beneficio del estado”, asegura.
Esta articulación interinstitucional, explica, es parte de un esfuerzo más amplio donde cada secretario mantiene relación con sus contrapartes federales.
Demandas sociales y estabilidad laboral
En el contacto cotidiano con organizaciones sociales, la Secretaría ha tenido que enfrentar rezagos acumulados de administraciones anteriores. “Teníamos peticiones de regularización de compromisos y lo hemos estado logrando”, comenta.
El proceso, aclara, no se limita a la negociación política, sino que requiere trabajo técnico para concretar soluciones.
Este enfoque, afirma, contribuye a que Querétaro mantenga una posición destacada en materia laboral a nivel nacional.
Elecciones en puerta y gobernabilidad
Con el proceso electoral en el horizonte, Gudiño identifica uno de los principales retos: preservar la estabilidad del estado. “Los problemas se polarizan más por las elecciones y algunos actores aprovechan para sacar ventaja”, advierte.
Afirmó que la prioridad es mantener la gobernabilida, así como garantizar procesos políticos respetuosos. El objetivo final es claro: entregar una administración en condiciones óptimas.
“Debemos terminar de manera correcta para entregar un gobierno en buenos términos a la siguiente administración”, señala.
Balance del gobierno y pendientes
Al evaluar la gestión del gobernador Mauricio Kuri, Gudiño destaca el componente humano. “Es un buen tipo, una buena persona que se preocupa por la gente”, afirma. También subraya el esfuerzo constante por mejorar las condiciones del estado.
Entre los pendientes, identifica uno central: el proyecto hídrico. “A Querétaro le hace falta agua y proyectos, no solo la ley”, reconoce. Aunque explicó que el mandatario ha buscado dejar planteadas las bases del tema del abasto y suficiencia de agua, para que la siguiente administración continúe el proyecto, en lo que se continúa trabajando.
Aspiraciones y futuro
En lo personal, Gudiño no oculta que tiene aspiraciones políticas, pero las pospone. “Mi compromiso es terminar con el gobernador haciendo las cosas bien, al 100%”, afirma.
Su visión de carrera se basa en la constancia más que en la búsqueda de cargos específicos. “El trabajo y la constancia son los que te ponen en algún lugar”, señala. Aunque le gustaría continuar en la administración pública, enfatiza que primero debe demostrar resultados.
“Nunca he corrido, voy paso a paso con convicción”, resume.
Un secretario de territorio
Al cierre de la conversación, su mensaje a la ciudadanía retoma el eje inicial: la cercanía. “Soy un secretario de poca oficina; me gusta estar en los municipios, colonias, en la sierra y el semidesierto”, afirma.
Esa presencia, insiste, permite comprender mejor las problemáticas y responder con mayor eficacia. En un contexto donde la política suele percibirse distante, Gudiño apuesta por el contacto directo como herramienta de gestión.
“Como funcionarios tenemos un tiempo determinado y hay que usarlo para bien y para ayudar a las personas”, concluye.
En una Secretaría donde los conflictos no esperan, la apuesta por el diálogo y la presencia territorial define una gestión que busca sostener la estabilidad en un periodo clave para Querétaro.
Por: Alfredo Sotomayor






